The answer to all the annoying people who keep asking me why do I wear black clothes almost every time:
Well, you wonder why I always dress in black,
Why you never see bright colors on my back,
And why does my appearance seem to have a somber tone.
Well, there’s a reason for the things that I have on.
I wear the black for the poor and the beaten down,
Livin’ in the hopeless, hungry side of town
[…]
Well, we’re doin’ mighty fine, I do suppose,
In our streak of lightnin’ cars and fancy clothes,
But just so we’re reminded of the ones who are held back,
Up front there ought ‘a be a Man In Black.
[…]
Well, there’s things that never will be right I know,
And things need changin’ everywhere you go,
But ‘til we start to make a move to make a few things right,
You’ll never see me wear a suit of white.
Ah, I’d love to wear a rainbow every day,
And tell the world that everything’s OK,
But I’ll try to carry off a little darkness on my back,
‘Till things are brighter, I’m the Man In Black.
“The Man In Black” by Johnny Cash
El romanticismo llegó en un corcel clásico
Pablo Antillano
(Publicado originalmente en 1986 en el semanario Feriado de El Nacional)
Boris Izaguirre ha tomado el micrófono. En sus manos, el viejo altavoz luce pátina nueva y la sonrisa de los vengadores se siente nuevamente excitada. Este juvenil “animal de frivolidad”, como él gusta llamarse, le complicará la vida a más de un grave irredento. El debate ha comenzado y muchos quisieran hoy más de lo que se teje bajo su travieso new look: ¿Por qué –por ejemplo– “new romantic” evocando a Lana Turner y a Ava Gardner? ¿No es eso old romantic? New Romantic es Spielberg, es Lucas, es la Galaxia contaminada de Medioevo, son los cómics pre-rafaelistas, el terror gótico de Alien, el glamour del Arca Perdida, el intimismo de Los Miserables o la vulgaridad de La Dama de las Camelias… Morris o Víctor Hugo verían más neo-romanticismo en la artesanal sabiduría de Yoda que en la alquimia culinaria de Cahier du Cinema. Lo que es old-fashioned no es necesariamente new-romantic, sólo una desviación de “sencillísimo” –según el lenguaje de moda– podría caer en una afirmación así. Tal vez a eso se refería el ídolo de la “nueva minoría”, Adam Ant, en “La Visita de Picasso al planeta de los simios” incluida en “Prince Charming”.
Una maravilla escrita por mi tío. :)
una motocicleta blanca, recorriendo los caminos
de Baja California. A mi izquierda el mar, a mi derecha el mar,
y en mi centro la caja llena de imágenes que paulatinamente
se iban desvaneciendo. ¿Al final la caja quedaría vacía?
¿Al final la moto se iría junto con las nubes?
¿Al final Baja California y “El Último Salvaje” se fundirían
con el Universo, con la Nada?

